Thursday, July 1, 2010

Ilala: Sueño o pesadilla


Para ir del norte al sur de Malawi decidimos tomar el ferry Ilala, que tenía la ventaja de ser transporte y hotel al mismo tiempo. Viajamos en clase económica. El amanecer en el medio del lago fue increíble, y la primera noche fue tranquila. Pero a media tarde hicimos puerto en un lugar donde empezó a subir gente con mercadería. Aparentemente el Ilala es el mejor medio de transporte para trasladar bananas, pescado, gaseosas y demás. El pasillo pasó de tener tres metros de ancho para pasar, a sólo 50 centímetros. La segunda y la tercera noche fueron terribles: para encontrar un lugar donde dormir había que hacer magia o doblarse en formas inimaginables.


Pero llego el cuarto día y se bajó todo el mundo. Quedamos solos con la tripulación y con una banda local que había tocado en una de las islas donde para el Ferry. “The real Sound Band” puso sus equipos en la proa y tuvimos un recital privado en el medio del lago Malawi. El Ilala paso de ser el lugar mas incómodo del mundo al lugar más raro en donde vimos tocar a una banda de reggae.

Fútbol 11: ¿se suspende por buen tiempo?

No estábamos en la altura, pero con el calor que hacía, jugar a las dos de la tarde parecía una locura. Claro que a los locales no les molestaba en absoluto, y a la hora programada, con el sol bien alto y pegando fuerte, empezó el partido. Ya la caminata de nuestra casa a la cancha nos había matado, pero empezamos bien. Metimos un par de goles y parecía que dominábamos y nos llevábamos el triunfo para Argentina.

Pero las piernas empezaron a pesar toneladas, y el segundo tiempo duro más o menos una hora. Sobre el final, perdimos un partido increíble. Para colaborar con el club, donamos una pelota y ellos prometieron hinchar por Argentina en el mundial. Hicimos negocio.

Fotos y retratos de Kazuni Village













Wednesday, June 30, 2010

Esto es África


Íbamos para la Reserva Natural del pantano de Vwaza, al noroeste de Malawi, uno de los secretos mejor guardados del país. Queríamos ver elefantes y relajarnos en un lugar tranquilo. Pero en el viaje nos enteramos que los precios eran más caros de lo que pensábamos y no se podía caminar solos por el parque sino que había que pagarle a un guía.

El destino nos deparó otra cosa. En la camioneta donde veníamos (una pick up con mas de 20 personas en la caja) le pedimos a una señora permiso para acampar en su casa. No sólo nos dejó sino que nos invitó a comer. Para coronar el mágico encuentro , sus hijos nos organizaron un partido de fútbol con el club local.

Tres días estuvimos en Kazuni Village, donde no hay luz artificial y el agua hay que buscarla en pozones de un rio seco donde se junta el agua de lluvia. Esto sí que es África.

Una Mala(wi)

Viajar sin saber muy bien dónde se esta yendo tiene sus altibajos. Malawi nos deparó uno de los bajos. En la frontera entendimos que los ciudadanos argentinos pagaban una visa de setenta dólares por un mes. ¿Por qué? No se sabe. Países económicamente poderosos como Estados Unidos y los miembros de la comunidad Europea tienen entrada gratis, pero muchos países mas humildes (incluyendo unos cuantos africanos) tienen que pagar visa. No fue un buen comienzo.

Tren de Dar Es Salaam - Mbeya










Noche de estrellas en Lushoto